miércoles, marzo 15, 2006

Que caballo ni que niño muerto!

Las dos tareas principales de los parlamentarios venezolanos de la Asamblea Nacional, desde que no tienen representantes de la oposición presentes en el hemiciclo, ha sido la de ocuparse de tareas profundísimas que conmueven a la nación, como el cambio de los símbolos patrios, el nombramiento del Comité de Postulaciones para revisar las credenciales de los rectores que dirigirán la re-elección presidencial y su propia guerra interna, que es en lo que ha devenido la investigación de irregularidades por la comisión de Contraloría, que hiere de muerte a parte de la dirigencia chavista en dos estados muy importantes : Ba-rinas y Carabobo.

El cambio de los símbolos patrios: la bandera, el escudo y el himno nacional ha sido objeto de chanzas sin límite en Caracas. Que por que no acaban de poner a la morrocoya de la hija del presidente en uno de los cuarteles del escudo, co-mo Morrocoya Epónima Bolivariana, que van a eliminar la frase “abajo cade-nas” del himno porque es subversiva, que si la diputada Cilia Flores ha tenido que calarse varias veces los desplantes de diseñador del comandante Chávez, porque el caballo le salió muy apendejeado en el nuevo escudo. Bostezo gene-ral con las nuevas versiones del himno, indiferencia total a la discusión de si va o no va el machete dentro del escudo, si lo cuelgan o descuelgan de donde lo tienen expuesto. Lo más serio que hacen por ahí es apostar cuanto costará cambiar todos los documentos de la administración pública y de identificación de la ciudadanía, cuando terminen de colocar el número de estrellas en la ban-dera, de rediseñar el escudo y de reescribir el himno. Dicen por ahí ( no se sabe si es broma o no) que van a hacer un concurso entre los niñitos de las escuelas bolivarianas para ver quién se aprende primero el nuevo himno y se lo canta a Chávez. El premio es un viaje a Cuba con Aristóbulo Istúriz en el asiento de al lado, para cantarlo en el palacio Presidencial de La Habana. Otras bromas van con la gripe aviar y la morrocoya, a la que unos jalabolas van a enviar al mismo sitio para que la inoculen los veterinarios cubanos, únicos con el conocimiento suficiente para salvarla de la pandemia.

En fin, que no nos importa absolutamente nada. Eso es como el teatro de las postulaciones electorales , en donde montaron unas trampajaulas para que los optimistas de la oposición se inscribieran por iniciativa propia . Resulta que cuando la comisión parlamentaria escogió a quiénes van a elegir a los nuevos rectores resultó ¡oh sorpresa! que 94,5 % eran chavistas. No sé porqué, pero lo intuía.

¿Y donde me dejan los arranques de Robespierre del presidente de Contralo-ría, don Pedro Carreño?. Por supuesto que los ha empleado para acabar con los nidos de corruptelas de los chavistas enemigos de él Barinas, región emblemá-tica, ya que es el nido familiar del Presidente, donde se ha descubierto una ma-traca de guiso ministerial-militar, que por la medida chiquita inhabilitará políti-camente a los señalados en la construcción de una central azucarera, perfecta para incrementar patrimonios personales en dos mil millones de bolívares. Lo mismo pasa en Carabobo con los enemigos de Francisco Ameliach. Lo cual no quiere decir que los acusados estén impolutos como las plumas de los ángeles, solo que hay motivos dobles triples y cuádruples para investigarlos.
En Carabobo, por ejemplo, la investigación de el ex secretario de gobierno y ex jefe de Fogade, Jesús Caldera Infante, se lleva de la mano a la administra-ción Acosta Carlez, a sus métodos de contratación y a algunos de sus contratis-tas hacia un juicio popular abierto por sus enemigos declarados dentro del cha-vismo.

En eso pasan sus días los parlamentarios. Ahh y en hacer marchas contra Bush ante la embajada de los Estados Unidos. Allí se divirtieron mucho más porque trancaron todo el tránsito de la ciudad desde las Mayas y Tazón, pasando por Chacaíto, Las Mercedes y los Naranjos, ya que desde las nueve de la ma-ñana empezaron a llegar autobuses de todo el país, para poder hacer una mani-festación decente. Por supuesto, se suspendió el servicio de metrobus, se escon-dieron los taxis y los choferes de las camionetas de pasajeros, durante todo el día en las zonas afectadas.

Afuera, donde queda el mundo real, siguen robando en pleno día, siguen los asesinatos entre bandas, los secuestros se hacen moneda corriente, la leche se volvió a desaparecer, la gente hace cola en los supermercados del gobierno para ver si aparecen los pollos y la mortadela ya no la venden podrida y en la admi-nistración pública se redoblan también las colas para cualquier trámite, a menos que un amigo gestor bolivariano te haga la segunda y resuelva tus problemas. Lo único que los bolivarianos no arreglan rápido a punta de real, son los de-rrumbes que tienen angustiadísimos a cientos de miles de personas en toda la ciudad, pues el desastre está afectando ya a barrios que parecían consolidados como en Catia y en Petare. Por eso , ¡ Que caballo, ni que niño muerto! Sigan jugando con su escudo.