sábado, diciembre 06, 2008

Constituciones y rechazos

Siempre he dicho que una de las ventajas de sufrir a este gobierno venezolano por diez años, ha sido el aprendizaje. A algunos les ha provocado esa experiencia, la compulsión de estudiar historia y derecho de una manera casuística, para poder contradecir las ofertas políticas que nos ha traído la vida, como por ejemplo, la de la reelección ilimitada del Jefe de Estado.
Hoy, el gobierno nos pide justificar legalmente que se quede un solo Presidente en el poder todo el tiempo de su vida útil, a cambio de la oferta de un país feliz,
o razonablemente feliz, para ser justos.
Aparte de las guerras civiles y los desastres tipo 4 de febrero que hemos experimentado, tal vez la mejor expresión del transcurrir político venezolano, hayan sido sus constituciones.
Ustedes saben: hay que reunir un grupo de gente, generalmente ilustrada, algunos con grados universitarios funcionales, que no quieran utilizar las armas como herramienta para convencer a nadie. Generalmente se trata de atraer y elegir a quienes quieren armar un plan de país en los términos morales, filosóficos y juridicos posibles para cada época, algunas veces mas apresuradamente que otras.
Es asi como Venezuela ha tenido 23 constituciones y la reforma de 1945, a partir de su independencia de España. Es decir, desde 1811, los venezolanos han reunido a sus
“ doctores” y “jefes “ para armar ante cada disyuntiva nacional, una propuesta de legalidad. Y ante la idea “necesaria” de algunos gobernantes de permanecer indefinidamente en el poder, la respuesta ha sido la misma. No, excepto aquellas veces en las cuales el silencio en cuanto a este tema fue la norma en épocas de autoritarismo o dictadura.
Es así como en las constituciones de 1811,1819,1821, 1830, 1858, 1864, 1874, 1891, 1893, 1901, 1904, 1909, 1936, 1945 ,1947 y 1999, se prohibió la reelección inmediata o para el período constitucional inmediatamente siguiente. En la de 1961, se prohibía la reelección hasta por diez años o dos períodos constitucionales después de la conclusión del mandato.
En la Constitución Federal de 1811, donde el Poder Ejecutivo lo ejerce un triuvirato, el artículo 188 es el que mejor explica porqué sus miembros no deben continuar ejerciéndolo después de su periodo de cuatro años: “Una dilatada continuación en los principales funcionarios del Poder Ejecutivo, es peligrosa a la libertad; y esta circunstancia reclama poderosamente una rotación periódica entre los miembros del referido Departamento para asegurarla”.
Es la mejor explicación del asunto que ha habido en doscientos años.
La dos constituciones siguientes, la de 1819 y la Constitución de la República de Colombia de 1821, firmadas por Simón Bolívar son terminantes:” la duración del Presidente será de cuatro años y no podrá ser reelegido mas de una vez sin intermisión”.
La experiencia de los tiranos y los abusadores, como de los enamorados de sí mismos en el poder, - muchas veces coincidentes- han demostrado desde entonces haber sido suficientemente insoportables como para que los ciudadanos convocaran otra realidad.
Hoy, la Constitución formalizada por los mismos actores políticos que apoyan al actual jefe de estado venezolano, no solamente niega la reelección ilimitada, centra el periodo en seis años y reglamenta que el Presidente puede ser reelegido solo por una sola vez y de manera inmediata, sino que explica porqué, en el capítulo II del título V, De la Organización del Poder Público Nacional, en la Exposición de Motivos:
“La constitución eleva el periodo presidencial a seis años, debido a la modificación del sistema de controles politicosociales sobre el Ejecutivo Nacional. Y,como una innovación estructuralmente importante, desde, el punto de vista de la legitimidad y responsabilidad del presidente en ejercicio del Ejecutivo Nacional, se permite su reelección inmediata por una sola vez para un nuevo periodo”.
“Esta nueva regulación constitucional evita la irreponsabilidad política de los Presidentes, que caracterizó el periodo republicano que culmina con la aprobación de la nueva constitución, de esta manera quien sea titular de la presidencia, puede ser evaluado polticamente por su gestión en dos oportunidades: la primera, cumplida mas de la mitad del periodo presidencial de seis años, por la solicitud del veinte por ciento o mas de los electores para efectuar un referendo revocatorio del mandato y la segunda, por la postulación popular del Presidente por un segundo mandato”.
Para seguir hablando de socialistas reales y los debates originados por sus propuestas,
me referiré a los argumentos de un actor político, Nikita Kruschev, cuando adversó al estalinismo en su informe al XX Congreso del PCUS del 25 de febrero de 1956:
“Después de la muerte de Stalin, el Comité Central del Partido comenzó a estudiar la forma de explicar, de modo conciso y consistente, el hecho de que no es permitido y de que es ajeno al espíritu del marxismo-leninismo elevar a una persona hasta transformarla en superhombre, dotado de características sobrenaturales semejantes a las de un dios. A un hombre de esta naturaleza se le supone dotado de un conocimiento inagotable, de una visión extraordinaria, de un poder de pensamiento que le permite prever todo, y, también, de un comportamiento infalible.
Entre nosotros se asumió una actitud de ese tipo hacia un hombre, especialmente hacia Stalin, durante muchos años. El objeto del presente informe no es valorar la vida y las actividades de Stalin. Los méritos de Stalin son bien conocidos a través de un sinnúmero de libros, folletos y estudios que se redactaron durante su vida. El papel de Stalin en la preparación y ejecución de la revolución socialista, en la guerra civil, en la lucha por la construcción del socialismo en nuestro país, es conocido universalmente. Nadie lo ignora. En este momento nos interesa analizar un asunto de inmensa importancia para el partido, tanto ahora como en el futuro(...) Nos incumbe considerar cómo el culto a la persona de Stalin creció gradualmente, culto que en un momento dado se transformó en la fuente de una serie de perversiones excesivamente serias de los principios del Partido, de la democracia del Partido y de la legalidad revolucionaria.
Debido a que todos no se han dado cuenta cabal de las consecuencias prácticas derivadas del culto al individuo, del gran daño causado por el hecho de que se haya violado el principio de la dirección colegial en el Partido, concentrando un poder limitado en las manos de una persona, el C.C. del Partido cree absolutamente necesario exponer los detalles de este asunto al XX Congreso del Partido Comunista de la Unión Soviética”.
En estos momentos, ni los rusos ni su pensamiento nos deben ser lejanos. Stalin y los argumentos para su deificación son parte del debate político venezolano, cuando se habla del cambio de la Constitución, no en una coma o un punto, sino en una parte esencial de su armadura democrática.

sábado, noviembre 29, 2008

Un regalo para Rosales

Ocho horas de exposición mediática regaladas a Manuel Rosales, gobernador del Zulia, por los diputados chavistas de la comisión de Contraloría de la Asamblea Nacional, son demasiadas, inclusive en un país como Venezuela, donde hay costumbre, porque el Presidente de la República, por ejemplo encadenó al menos durante tres horas diarias los medios de comunicación, los quince días anteriores a las elecciones regionales. Esta vez, en vez de demostrar que el líder de UNT es un corrupto, lograron que explicara sus políticas y sus beneficios a los policías zulianos y jubilados de la administración pública, mucho mejor que durante la campaña electoral.
Eso pasa por no hacerse una autocrítica y darse cuenta que estaban poniendo a un león, maracucho, pero león al fin y al cabo, al lado de unas ovejas que le permitieron decir lo que le dio la gana y enfrentar a sus acusadores, acusándolos, cuando menos de andar paseándose por Disneyworld y Las Vegas a espaldas de la Revolución y cuando más, de recibir dádivas de su gobierno y de haber sido despedidos, en el caso de Mario Isea por haber colocado en un banco dineros de la nación para ganar intereses en su beneficio.
Se burló de los interpelados como le dio la gana y dejó en evidencia que algunos de ellos van a acusar a los interpelados sin manejar siquiera el articulado de la constitución que corresponde a la discusión, como cuando uno de ellos le preguntó por las atribuciones de los gobernador de Estado, que por supuesto, están en la Constitución.
También dejó claro, cada vez que le preguntaron sobre la política de donaciones del estado Zulia, que no tenía ni de lejos comparación con la regaladora del gobierno nacional. Mientras él donaba carros desincorporados que valían cuando mucho 10 millones de bolívares, el Estado venezolano regala cientos de millones de dólares a alcaldes bolivianos, nicaragüenses, a cadetes de escuelas navales del sur y a presidentes en ejercicio.
Total, veinticuatro diputados utilizaron todo el día en la interpelación, meses en la averiguación y el resultado fue que el centro de la acusación un carro viejo de 10 millones de bolívares, su color, su nuevo dueño y los usos me imagino pecaminosos que tendrá en este momento. Nadie entre ellos, por supuesto, imagina empezar siquiera una investigación sobre el millón de dólares que llevaba Guido Antonini Wilson en su maleta a Argentina, en un avión de Pdvsa.
Me imagino que a estas horas deben estarse arrepintiendo de haber invitado a Rosales. Que torta.

domingo, noviembre 23, 2008

Lluvias de memoria

A 10 años de la tragedia de Vargas sigo con la misma incertidumbre. Cuando llueve mucho y parpadean los bombillos y la computadora. Recuerdo una reportera estrella, de sucesos en El Nacional, que me llamó a las siete de la noche a la redacción, desde su casa en la Guaira, para reportarse que había llegado bien, pero que se estaba yendo la luz a cada rato. La casa y el mundo se le vinieron encima un cuarto de hora después, fue evacuada y fue a tener a Margarita. Su casa y sus animales fueron sepultados por el lodo de Vargas, la tarde lluviosa de la tragedia.
Entonces, como hace unos días, había una incesante palabrería de fondo, proveniente del gobierno que no dejó saber que exactamente pasaba en Vargas, estado que se convirtió en un ícono de la tristeza nacional, sino unos días después.
Mas allá, conservo recuerdos de otras lluvias que afectaron Gramoven, un barrio del oeste de Caracas, cuyos habitantes habían medido el tiempo entre el aplastamiento probable y el que ellos necesitaran para agarrar a un hijo de cada mano y salir corriendo. Interpretaban las grietas de la pared, como otros leen las palmas de las manos.
El problema era con quiénes tenían mas de dos niños. Cuando uno le preguntaba con quién saldrían primero, se reían con esa inconciencia de quién se bate día a día con la muerte.
Se diría que diez años después, con esa dedicación a la pobreza que ha tenido Venezuela, habríamos cambiado, pero no, se siente el mismo recelo, el mismo escalofrío antes las lluvias prolongadas. Las autoridades no se enteran de que pasa. Los bomberos no pueden llegar, se inundan los mismos sitios. Siguen las cadenas gubernamentales donde los protagonistas conversan y actúan como si existieran en un mundo paralelo.
Es increíble que en el sureste, fuera la Limonera , precisamente, el tema de tantas reuniones vecinales de tantos años, el sitio que haya dado mas preocupaciones.
Tantos años hablando de que allí habría una desgracia y los constructores, en una época de la “cuarta “y ahora de la” quinta”, no dejan de ofrecerles casas a una clase media ávida de status y carente de techo, rodeada de ranchos carentes de status y llenos de techos, de cartón o de zinc.
Mis recuerdos de lluvias intensas en Caracas no han cambiado, Siguen impregnados de zapatos y pantalones enchumbados de lodo, de mujeres llorosas, de hombres que juran que alguien les tiene que devolver su casa, de familias completas que se agarran de un techo y prefieren morirse agarrando sus cartones y sus cobijas, antes que convertirse en el sinónimo de paria en Venezuela, en damnificados. De otros como yo, que se estremecen desde su oficina protegidas del frío y la lluvia, pero no del dolor, la escasez y la desesperanza interminables en Venezuela.

sábado, noviembre 15, 2008

La persecución del café

Había decidido no esforzarme tanto en la persecución del café porque en fin, la cafeína no es precisamente recomendable, hay que ser mas saludable, tomar menos café negro, etc, etc. Pero persistí, día tras día. Y al preguntarme porqué, me di cuenta que en Venezuela se está disparando un curioso hábito, cada vez que algo falta en los anaqueles. Son unos nervios que lo agarran a uno por encontrar lo desaparecido y lo arrastran por media ciudad, buscando un cuartito de kilo de café, pero no instantáneo, no, del de verdad.
Uno es capaz de visitar cinco supermercados e ir cada vez mas lejos, emperrado en dar con la dichosa bolsita y llegar a casa, triunfante, contando el angustioso, largo y sudoroso periplo ( En Caracas hemos estado entre 28 y 32 grados a la sombra en el último mes).
Una amiga, buscando un repuesto para su carro ( ustedes me dirán si es de primera necesidad e indispensable ubicar uno de los espejos, no precisamente el retrovisor) recorrió desde Bello Monte hasta la avenida Libertador en casi dos horas y media en subida. La tesis era la misma: “Déjame ir un poquito mas arriba”.
Esta pulsión la potencian las declaraciones de los ministros y algunos empresarios, que aseguran que de todo hay, que lo que pasa es que uno no lo ve, o acaba con las existencias a punta de compras “ nerviosas.
Y eso, se los juro, lo desespera mas a uno. Porque la mayoría de la gente que piensa que estos ministros y productores son gente seria, les creen y son capaces de formar grandes zaperocos en los supermercados, abastos y puestos de buhoneros, porque están seguros de que los vendedores los están es engañando y tienen escondido el café, la leche descremada o la arena para gatos detrás de la puerta y no lo quieren vender.
Ahora que viene la temporada de hallacas, no hay alcaparras ni para remedio, Y ustedes dirán. ¿ pero que le dio a esta mujer, que importa que no haya alcaparras? Y saltará otra señora a decirme que ella siempre encuentra. Pero yo, señora, YO, no encuentro.
Y ahí es donde usted ve las desviaciones del capitalismo claritas. Yo he sido criada toda mi vida en esa doctrina y por eso quiero que haya de todo, de varias marcas y que no me vengan con eso de que el desarrollo endógeno, porque en cualquier país civilizado debería haber desarrollo endógeno, exógeno y extraterrestre suficiente para comprar lo que a uno le diera la gana, si se ha ganado el dinero suficiente para comprárselo . No hay derecho a sentir eso que experimenté cuando fui para Cúcuta el año pasado, que está llena hasta los tequeteques de comida, ropa, zapatos, juguetes. Ahí es donde se ve la diferencia con Caracas.
La solución no es tampoco decir que entonces uno no toma café, sino té. O que deja el carro sin espejito de ese, porque con pegarle otro cualquiera con pegaloca sirve igual… O que cual es el problema con las alcaparras, que total, saben saladísimas.
No me voy a acostumbrar a vivir en la carestía, porque uno se siente horrible y menos porque haya una disposición general socialista a proclamar que mientras mas pobre mas virtuoso se es y mas feliz . Esas son zarandajas Y si no, mire usted al Presidente, que es socialistísimo y anda bien vestido y muy bien comido, por lo rozagante que dice el peso de su baño que está.
La desaparición de productos básicos ha sido una constante de este gobierno, tanto como la de aquellos no básicos, como la de ciertas marcas de maquillaje, de whisky , de zapatos. Los libros que no llegan porque no le dan cupo a los libreros para traerlos. Esas limitaciones socialistas señores, que nos hacen la vida miserable y pretenden que las pasemos en silencio, propuesta a la cual hay que resistirse. Quiero mi café en todas las presentaciones, quiero leche descremada, aunque a mi no me guste tanto, necesito crema para la cara que no cueste un ojo de la ídem gracias a Cadivi y pare usted de contar, tengo mi lista personal, por si la quiere ver.

sábado, noviembre 01, 2008

Utilidades y Halloween, adelante en las encuestas

En la mañana, a través de la vidriera de la peluquería, me sorprendió ver a una horrible mujer, de enormes uñas verde oscuro y ojos embadurnados de un azúl eléctrico y estremecedor, probarse ante el espejo una extravagante peluca de pelo largo y negro, rematada por un velo naranja. Cuando me vio, sonríó y agitó las uñas. Claro, me di cuenta cuando se me pasó la extrañeza que estaba rodeada de bombas y serpentinas, negras y naranjas, remedando un halloween tropical en el salón de belleza. En la tarde, me encontré en el metro otra menos pintorreteada, con un sombrero parecido a una auyama grandota y picuda sobre una peluca negra y blanca. De vuelta a casa, un padre cansado llevaba de la mano a su pequeño demonio, vestido con una especie de falda tubo y medias negras, colgando en un brazo su máscara negra y gris .
Sí, el Halloween parecìa la principal preocupacion en Caracas ese viernes de quincena, en que los trabajadores suspira por un adelanto de las utilidades, en vista que se acerca un fastidio que llaman elecciones.
No me creerán, pero así se desenvuelve la campaña electoral de mi país. Los políticos hacen llamados ansiosos a los probables testigos de mesa. Las autoridades del ejecutivo, las electorales y judiciales amenazan a los candidatos de la oposición y lo que acaban a unirse a esas filas, aunque se empeñen en llamarse “chavistas críticos”. La televisión se ha vuelto fastidiosísima, obligada a pasar a Chávez, a toda hora, vestido de rojo, cantando y pegando saltos con sus ministros y candidatos, enlazados todos como por una gran cadena que los hace danzar a un son altisonante y aparentemente amenazador.
Mucho ruido y pocas nueces. Ruido también por parte de las encuestadoras, de los políticos de la oposición, que no se atreven sino a gaitazos, merengazos y todo “ lo que le gusta a la gente” a tratar de ganar. Hay pocos ataques a fondo, excepto obligados por los insultos presidenciales que tampoco se van a otro fondo que el que puedan tener las groserías.
No hay una denuncia sustentada por parte del Presidente ni un ataque verdadero en la calle a las tremendas carencias del gobierno por parte de la oposición.
Mientras, el halloween y las utilidades van ganando las encuestas en cuanto a la preocupación popular “ positiva”. La “negativa”, esa que todo el mundo quiere olvidar vistiendose de bruja y gastando los últimos realitos, porque mañana quién sabe, sigue igualita.
De las carencias , dolores, retrasos,estafas e injusticias, al parecer pocos se ocupan.
Los que debieran ocuparse, están realmente muy ocupados, colocando escaleras, pancartas, haciendo que la gente salga vestida de rojo, de azul, de verde o de blanco a pegar mas saltos, mas brincos, con cara de alegre. O a llenar las plazas para darle vivas a los candidatos, poniendo cara de que vivimos en Suecia o en Francia y de verdad sólo debemos preocuparnos por una mejor distribución de los impuestos o de los cuatro proyectos que hay para mejorar los parques, ya preciosos de una ciudad imaginaria.
En fin dolores, de este siglo XXI en Venezuela, donde mejor es pensar en divertirse por una noche, que molestarse porque nadie le explique a uno, ni encabece protestas efectivas porque cada rato se se va la energía, los celulares dependen de un cable de fibra óptica que no se sabe como se rompe, van bajando los precios del petróleo a una velocidad de infarto y nadie explica que hacer. No hablemos del muerto a cuchilladas o a balazos de todos los días, del robo interdiario, de la estafa bien administrada con permiso gubernamental.
No importa que de repente caigamos colecivamente en la posesión de una hermosa libreta de racionamiento, administrada por los genios que acompañan al comandante Chávez especialistas en meter la pata y dejar que escaseen por meses los bienes de primera necesidad. Nadie nos dice que pasará si se llevan nuestros ahorros en un corralito financiero o si nos están preparando cuidadosamente una devaluación socialista que nos deje aún mas abajo en el esterero.
Vivimos un mundo de adivinanzas políticas y sociales, pasamos por caminos sembrado de interrogantes, porque las de antier se suman a las de hoy. Todavía no se sabe quién mató a nuestro emblemático muerto, el fiscal Anderson. Vivimos en un mundo donde la Superintendencia de Bancos investiga por años a grupos económicos por legitimación de capitales, pero nadie le dice nada al ahorrista (no vaya a ser cosa que se angustie), estamos rodeados de políticos bandidos, que el gobierno descubre apenas tres semanas antes de las elecciones en las que son candidatos. Tenemos un presidente que en plena crisis económica mundial sigue insistiendo en su papel de gran elector latinoamericano, sin querer darse cuenta de que su club de filiales en las presidencias de cada país aparentemente amigo, le harán el feo, igual que le han hecho los “amigos” de los hombres del maletín, cuando se den cuenta de que el dinero empieza a escasear y los cheques de la embajada venezolana se hacen cada vez mas raros.
Que quedará de nosotros, pues tampoco se sabe. América Latina es experta en requeterevoluciones que traen y llevan en oleadas a las sociedades por la modernidad, la discordia y el miedo. A la expectativa estoy. Perdonen que no les hable de la belleza, la inteligencia, la democracia, lo maravillosos que somos y demas zarandajas. Que otro tome esa tarea pesada sobre sus hombros. Es mejor hablar de la efímera magia del Halloween.

sábado, octubre 25, 2008

Cuando llegó la oscuridad

Iba subiendo por la escalera mecánica, cuando de un salto, la máquina se detuvo con un ruido delator. La luz se fue en todas las instalaciones del metro de La California y sólo puedo agradecer a una inmensa suerte no haberme quedado atrapada en un vagón, bajo tierra. Los viajeros salimos apresuradamente. La mayoría corrió hasta la parada más próxima, unos doscientos metros en un mediodía de 31 grados a la sombra, para saltar a la primera camioneta que nos sacara de ahí, antes que la otra penalidad que azota a los venezolanos en estos tiempos, nos alcanzara. Ya había unas nubes grises lo bastante amenazadoras que nos hicieron imaginar lo que sería quedarnos sin metro y sin camioneticas, violentamente mojados a diez kilómetros de nuestra casa. Porque como todos saben, basta que caigan dos gotas para que todos los choferes de la ciudad, que compraron camionetas de galleta, las escondan para que no se deshagan ante nuestros ojos.
Al final fue instructivo el viaje, porque un grupo de caraqueños de diferentes zonas de la ciudad, coincidieron casi sin pensarlo en una sola cosa: a todo el mundo lo sorprenden los apagones en cualquier parte, a cualquier hora, al estilo lo mas seguro es que quién sabe. Las fallas eléctricas se han hecho normales y nadie responde por ellas, ni informa cuando va a suspender el servicio en alguna parte, como lo hacía la Electricidad de Caracas, en manos privadas, que publicaba avisos en los periódicos cuando quitaba la la energía, así fuese en el barrio mas alejado. Salía un bombillo llamado K-listo, que le avisaba a uno con su sonrisita de caricatura.
Pero hoy, no. No hay K-listo que valga. Lo que abunda son unos irresponsables que están imponiéndonos por la via de los hechos apagones controlados ... Por ellos , por supuesto, para acostumbrarnos a la incertidumbre. Porque la idea es esa, atropellar y atropellar y luego acostumbrarlo a uno, como se acostumbran algunas mujeres golpeadas a las palizas de los maridos.
Al llegar a casa me enteré por un ama de casa furiosa que se encontraba en Puerto Ordaz, hablando desaforadamente en la televisión, que ellos tienen desde hace tiempo el mismo problema, “sólo que aquí se forma un zaperoco, sólo cuando se va la luz en Caracas”. Y tiene razón. Al día, siguiente, los vecinos de Lecherías, Anzoátegui, describieron adecuadamente y con una carga de arrechera sensacional, la incertidumbre, las pérdidas económicas y las frustraciones que trae estar sometido al castigo de estos apagones que acaban con los electrodomésticos, que nos atrapan en los ascensores, que nos impiden encontrar abiertas oficinas o negocios, con lo cual retrasan todas nuestras diligencias, que ponen en gravísmo peligro a los hospitalizados, que acaban con las cría industrializada de animales, que nos pone en manos de la delincuencia.
Para mas inri, el gobierno, sabe exactamente que lo que ocurre es que no ha hecho inversiones suficientes ni ordenó ni vigiló el mantenimiento de las centrales eléctricas, que están totalmente corroídas, como demostraron unas fotos absolutamente subversivas de Planta Centro que circularon hace unos meses. Ahora, para quitarse la mala imagen, se le ocurre poner presos a tres ingenieros de Edelca, una de las pocas empresas públicas de este país donde la mística y el orgullo de ser eficientes no ha sucumbido al vivalapepismo y al como vaya viniendo, vamos viendo bolivariano. Por supuesto, Puerto Ordaz, que es a los trabajadores de Edelca, lo que Mérida a los estudiantes de la universidad de los Andes, se molestó por la injusticia. Tanto, que los tuvieron que juzgar en l ibertad.
Con estas evidencias diarias, nos preparamos pues a enfrentar la oscurana, la de las mentes y la de la energía, cuya presencia en nuestras vidas dábamos por supuesta. Decidamos si lo haremos mudos.

sábado, octubre 18, 2008

Feliz cumpleaños, Kristallnacht.

Fue cuando el dirigente comunista, Oscar Figuera comentó aquello, en ocasión de las bombas lacrimógenas lanzadas contra Globovisión:
“No, de verdad, no entiendo esa alharaca, que por dos bombitas lacrimógenas que alguien se le ocurrió ponerlas allá, en Globovisión, ustedes vayan a decir que le iban a hacer un atentado, que le iban a volar Globovisión. Esas acciones, son producto de las provocaciones que en el seno de Globovisión se desarrollan. Entonces, quién provoca, tiene respuesta”.
Inmediatamente sus palabras me trajeron a la cabeza varias imágenes. Una, la de las fotos de un reportaje sobre el caso del colectivo La Piedrita publicado en El Nacional y en El Universal y la indiferencia casi total que produjo en la población y en las autoridades competentes, el cuento de como se comporta ese grupo de acción directa, que tiene un barrio de su propiedad en el 23 de Enero. Allí, posteriormente le echaron una amenazada magistral a una reportera de El Nacional, a quién habían secuestrado y además, prohibido que volviera al 23, especialmente a “su” territorio. Luego, mantuvieron un enfrentamiento donde hirieron a 16 policías y en ocasión de la cobertura de una manifestación de vecinos por sus derechos, intervinieron violentamente y prohibieron las declaraciones, robando las cámaras y micrófonos a la reportera Mayela León, de Globovisión. También le han lanzado bombas a ese canal ( las dos “bombitas” de Figueras) .
Y ellos, o un grupo muy parecido lanzó otra lacrimógena contra la redacción de El Nuevo País. Finalmente atacaron el edificio donde vive Leopoldo Castillo.
En el momento en que publicaron los primeros reportajes, no hubo casi reacciones. Eso era algo folklórico, que “ solo pasa en los barrios”. “¡Ay que horror¡ , figúrate” dijeron algunos, igualito que cuando uno se entera que la gente en Africa se le tira a los camiones de la ONU para que le den comida o se mata al pasar una alambrada que la separa del agua.
Bueno, ahora le tocó a Chacao, a la cuadra donde vive Castillo. Yo les dije que estuviéramos pendientes de cuando estos tipos nos tocaran a la puerta. Y la están tocando.
Mi otro recuerdo irresistible fue la amnesia selectiva que se produjo en Alemania, en cuanto a las acciones violentas y masivas que allí se perpetraron contra los judíos. Dentro de un par de semanas, se cumplen setenta años, del asesinato de un oficial alemán, tercer secretario en la embajada alemana en París.
Se llamaba Ernst von Rath. Lo mató un judío de 17 años, hijo de uno de los 17.000 judíos polacos que fueron expulsados de sus casas en aquella época por el Tercer Reich. En Berlín, inmediatamente, los nazis empezaron a romper vidrieras de negocios judíos. Se produjo la misma reacción. “¡Ay, ¿ pero que importa una vidriera rota?. Total, ellos se los buscaron”.
Aquel desastre duró más de dos días. El 9 y el 10 de noviembre de 1938 hubo un número incalculable de vidrieras y ventanas rotas en las sinagogas, negocios judíos, centros comunitarios y casas de familia. Mataron a 96 personas, hubo centenares de heridos, 1.000 sinagogas quemadas, 7500 negocios incendiados.
Hoy el episodio se conoce como Kristallnacht, la noche de los vidrios rotos. Fue provocada por otro grupo de acción directa, las SA o guardias de asalto y por oficiales del partido nazi. Ocurrió en toda Alemania.
La prensa oficial lo explicó como un arranque “espontáneo de violencia pública”. Como según el gobierno, los mismos judíos tenían la culpa de haber provocado el pogrom, les impusieron una multa de mil millones de reischsmarks, alrededor de 400 millones de dólares de la época y confiscaron los pagos que las aseguradoras debían hacer a las víctimas, haciéndolos pagar personalmente el costo de reparar los destrozos. Luego, vino una ola de legislación antijudía. Se forzó la arianización, es decir, la transferencia a propietarios gentiles de todas las empresas de propiedad judía, usualmente por una fracción de su valor real, hubo cierre de escuelas judías, expulsión de niños judíos de escuelas públicas, exclusión de los centros de trabajo.
Bueno, no me parece que haya en el fondo mucha diferencia entre el razonamiento de Figuera, acendrado comunista y sus primos ideológicos, los fascistas. Total, son dos corrientes políticas muy similares. Ambas vienen del movimiento obrero y se denominan socialistas, las dos han producido gobiernos estatistas, totalitarios y dictatoriales, las dos han producido genocidios justificados para conservar revoluciones que nunca han tenido una expresión auténtica, real y terrena, porque siempre se las ha corrompido alguien. También produjeron un único líder máximo, único ejecutor del pensamiento único e intérprete de la voluntad del pueblo, llámese como se llame.
Para quiénes piensan que estoy exagerando, piensen la distancia que había del 23 de Enero a Chacao, ese día que nos enteramos en que consistían los colectivos armados de los superbloques y cuanto falta para que ese tipo de acciones, consentidas y auspiciadas por cómplices e irresponsables, tomen nuestra vida cotidiana.

“La violencia es lícita al servicio de la razón y la justicia”
José Antonio Primo de Rivera. Verano de 1934.