sábado, octubre 27, 2007

Decida ud. la ópera

¿Que nos interesa de los episodios de violencia política que se repiten en Venezuela ? Lo mismo que nos importa del alza de los precios de la leche. Que no retrocede.. Que la violencia no disminuye sino que se incrementa y se enriquece, que la leche se convierte en un bien cada vez mas caro.
Un ejemplo: mis últimos potes de leche ( mientras no se decida suprimir su venta a los contrarios al régimen) los consegui en el mercado de Quinta Crespo, despues de un programa con La Bicha en RCTV, a 20.000 bolívares el pote, en plena acera, entre carro y carro. No había podido comprarla desde hacía tres semanas.
Hoy está a 26.000, bolívares, a menos que usted quiera hacer una cola con otras 200 personas en la madrugada, en las cercanias de algun Mercal o comprar la leche de sus hijos de un saco sospechoso, parecido a los sacos de cemento, que puede muy bien haber estado mezclada con harina o arroz molido en los mejores casos. Usted no sabe que mano la embolsa ni si está limpia la bolsa en la despachan.
La violencia como la leche, en Venezuela, sube y sube y todo el mundo pregunta hasta cuando y hasta donde.
¿Que cree usted? Que el pueblo venezolano es un ejemplo de negociación de conflictos para la ONU o que vamos a comenzar a conmovernos cuando pasemos de los insultos y las narices fracturadas a un tiro en la espalda o al cementerio de políticos, que dio aviso de que llegaba la masacre generalizada a Argentina, Colombia o Centroamérica?
No insistamos en que este es un pueblo gentil. Democrático y amable. Que hay un venezolano conversador, amistoso, tolerante, capaz de sentarse a debatir con un opositor y brindarle un café aunque adverse mortalmente al otro en el campo de las ideas, Eso se acabó. Convénzanse.
Podrá existir, pero muy en el fondo de un país desolado por diez años de división. Mientras tanto, una paliza a un líder de la oposicion, que hoy se llame Yon Goicochea o Pompeyo Marquez, es solo el primer acto. Decida ud. de cual ópera.

viernes, octubre 19, 2007

El torneo laudatorio

Impresionada por la capacidad de los diputados venezolanos de discutir, interminablemente, en tono laudatorio, los 58 articulos de la reforma constitucional antes del 25 de octubre, la fecha que les fijó el proponente, los siento cada vez mas empantanados, saliendo pesada y torpemente de su compromiso.
A la propuesta inicial de 33 artículos, les han sumado 25 mas de su propia inspiración. La adición nos permitió observar en cadena mediática el enfrentamiento entre dos adláteres de Chávez, la presidenta de la Asamblea Nacional, la abogada Cilia Flores y el primer vicepresidente, Roberto Hernandez.
Hernandez ve como una herejìa que se agregue algo mas a la propuesta presentada magistralmente, en su criterio, por Chávez. No percibe inconstitucionalidades en la suma de nuevos articulos, pensar que los revolucionarios puedan pecar asi, le parece imposible. Solo cree que se comete pecado al no reconocer la omniciencia y omnisapiencia del lider. Había que ver la cara de asco con la que Flores habló de la propuesta derrotada de Hernández para calibrar cuanto se aprecian.
Mas abajo de esta lucha sorda, quiénes quedan en el parlamento "y que" debatiendo, participan en un torneo de alabanzas, en el cual pugnan por dar fe de interpretar al Presidente y defenderlo mejor que los demas.
Asi las cosas, a quienes no estamos empeñados en hacernos perdonar por Chávez ni demostrarle incondicionalidad, solo nos queda admirarnos de la inmensa capacidad de adulación que hemos visto desplegar en estos días, en la Asamblea Nacional y de la insuperable egolatría de la izquierda en el gobierno, que pide y pide la palabra, en primer lugar para cumplir con su competencia de jaladera de bolas y en segundo lugar, para hacerse ver y oir por tv, aunque lo que tengan que decir sea una sobada mas.
Dejan a los televidentes , en este caso yo, con una tristísima impresión de país. Diputados defendiendo el trabajo comunitario y forzoso, que ha sido la marca de oprobio del socialismo real, otros desmarcándose apresuradamente de los leprosos políticos de Podemos, haciendo ver con sus interminables reverencias al poder que solo les interesa no hacer olas en el mar revolucionario. Los abogados rizando el rizo con los derechos humanos de los demás. Los periodistas fascinados con acabar con la libertad expresión e información, sobre todo cuando se trate de estados de excepción, ya que los únicos conspiradores y golpistas que han tenido razón son ellos. Los profesores haciendo fiesta con las universidades, haciéndole caso a sus odios viejos.
El pueblo del que tanto hablan, bien gracias. No oculta su fastidio por el debate que no entiende. Claro, porque no es realmente un debate. No entiende porqué hablan tanto de algo que ya les mandaron a hacer. Si al final, todo va como, cuando y donde diga el Presidente.
Preocupa mas encontrar leche, no quedar atrapado en un tiroteo entre bandas, que esta interminable discurseadera que para colmo empegostará otra vez la navidad.

sábado, octubre 13, 2007

Reelijamos a un dios

El artículo sobre la reelección continua del Presidente de la República, propuesto por él mismo, en su anteproyecto de reforma constitucional hace tres meses, el número 230, fue el último aprobado en la sesión del jueves 11 pasado, en la Asamblea Nacional, entre gallos y medianoche.
Mas bulla hicieron en los periódicos con otros temas relacionados con la reforma, sancionados antes de la hora en que los periodistas decidieron recogerse en su casa.
No solamente los medios de comunicación centraron la discusión en esos temas. La oposición política, por ejemplo, se centró en si era provechoso o no llevar a seis horas la jornada de trabajo, si desaparecía la propiedad privada, si le cambian a Caracas el nombre por el de Guaraira Repano, o Warairarepano, si nombran vicepresidente de la Gran Sabana al casi ex fiscal General de la República, Isaias Rodriguez, debido a sus merecimientos en defensa de la revolución chavista, el 11 de abril de 2002, o los que tuvo al resolver sin dudas quién mató al fiscal Anderson, a quién quería mas que a su mamá.

Yo insisto en que si el presidente no se reelige, ninguna de sus propuestas tiene mas valor que el del papel mojado. Chávez necesita estar continuamente en la silla de Miraflores, para que se cumpla todo lo que quiere hacer, tome posesión de todo aquello que quiera, con la gente que elija, como y cuando la elija y que la pueda botar cuando quiera. El gobierno absolutista basa su éxito precisamente en conservar el poder en una sola mano. No en la de Diosdado Cabello, ni en la de José Vicente Rangel. No, no, en la de Chávez. Por eso es el único artículo cuya aprobación debería importarle a chavistas y no chavistas es el 230.
El asunto había estado claro desde 1811(1), quiero decir, que dejar el poder en manos de una misma persona, solo traía desventura. La única constitución que desde entonces consagra el reinado en Venezuela, es la que nos viene, la de 2007.
Los parlamentarios gobierneros de 2007, están mas que contestes sobre sus intereses inmediatos: Conservar el sueldo, los privilegios y en caso de jubilación, despido, arrechera u olvido por parte del jefe, poder acceder a cualquier cargo con sueldo parecido o prebendas similares. Yo no creo que sus excelencias, que algunos tienen cargos de profesores titulares de la Universidad Central, que son jefes de sus respectivas etnias, con largos años de lucha, o se han batido en toneladas de elecciones con decenas de ejemplares políticos de la cuarta y de la quinta, no sepan que están eligiendo a un gobernante de por vida en un país tropical con tradición revolucionaria y democrática, como Venezuela, es decir, que al menor incendio, pafff, se cambia de sistema. Y se denuncia al que opta por el cargo de Dios, como rata-demonio, para que pueda optar a una prisión tipo Noriega en alguna cárcel norteamericana.
Nuestros honorables parlamentarios están infatuados por algo que se llama el convencimiento de la verdad de la revolución y el anotarse a ganador. Dos tradiciones de gran arraigo en el país. La primera, gracias a la izquierda borbónica venezolana, que ni aprende ni olvida, asunto que no se admite ni ante los hijos ni la mujer. Uno les dice corriendito. No, todo fue chévere. Aunque el jefe te haya embarcado en una reunión crucial. O te hayan botado en cadena nacional, no pasa nada. La segunda vía se toma en honor a la tradición hípica, que indica que el que juega, tiene que apostar a ganador, aunque el caballo esté enfermo, dopado o sea un ejemplar por el que apuestan las mafias.
En este caso, aunque el caballo sea un caballo chavista, hay que apostarle, porque es El Caballo. Aquí no hay consideraciones éticas personales del tipo: “¡ que horrible es la dictadura¡”, o “¿ como vamos a eternizar un dios revolucionario?” o “¿porque tener a un dictador en Venezuela?”.O el simple.”¿Porque no soy yo el presidente, que soy mas inteligente que él?”.
Ya nos dimos cuenta. La reelección continua fue aprobada por nuestros próceres chavistas sin discusión y por nuestros jefes políticos de oposición, también sin discusión. Estamos a la merced del destino. O del próximo hombre a caballo. Que desgracia.

Nota:
1.- Constitución Federal para los Estados de Venezuela 1811.
Artículo 188.- Una dilatada continuación en los principales funcionarios del Poder Ejecutivo, es peligrosa a la libertad; y esta circunstancia reclama poderosamente una rotación periódica entre los miembros del referido Departamento para asegurarla.
(…)
Dada en el Palacio Federal de Caracas, à veintiuno de Diciembre del año del Señor mil ochocientos once, primero de nuestra independencia.
Juan Toro, Presidente. Isidoro Ant. Lopez Mendez. Juan José de Maya. Nicolas de Castro.
Lino de Clemente. José Maria Ramirez. Domingo de Alvarado. Manuel Placido Maneyro.
Francisco Xavier de Maiz. Antonio Nicolas Brizeño. Francisco X. Yanes. Manuel Palacio.
José de Sata y Bussy. Jose Ignacio Brizeño. Jose Gabriel de Alcalá. Bartolomé Blandin.
Francisco Policarpo Ortiz. Martin Tovar. Felipe Fermin Paul. José Luis Cabrera. Francisco Hernadez. Francisco del Toro. Jose Angel de Alamo. Gabriel Perez de Pagola. Francisco X. Ustariz. Juan German Roscio. Fernando Peñalver.
Juan Nepomuceno Quintana.
Manuel Vicente de Maya. Juan Antonio Diaz Argote. Francisco de Miranda, Vice-Presidente.
Francisco Isnárdi, Secretario.

sábado, octubre 06, 2007

Historias de continuismo

El pueblo venezolano ha rechazado el continuismo presidencial durante doscientos años de su vida republicana. Diecisiete constituciones entre 1819 y 1999, establecieron articulos donde se la limitaba a un solo periodo o se la prohibía por completo.(1)

Las razones están en los registros mentales de todos nosotros. Cualquiera que haya pasado por la primaria en Venezuela conoce la histórica retahila de generalotes y elegantes civiles que se constituyeron en nuestros dictadores y los males que nos trajeron durante todo el siglo diecinueve, principios y mediados del veinte. Por supuesto, la reacción de las fuerzas humanistas y democráticas intentó cada cierto tiempo, limitarlos, atajarlos, exponerlos a la acción de la moral pública, mediante la sustitución de esas constituciones, con articulados cada vez mas severos que llegaron inclusive a la limitación del acceso al cargo hasta los familiares en cuarto grado de consanguinidad.

Resulta sintomático que el actual presidente venezolano, sienta las mismas necesidades de los tres únicos presidentes que no limitaron la reelección presidencial, los generales José Tadeo Monagas en su constitución de 1857, Juan Vicente Gómez, en las de 1922, 1925, 1928,1929 y 1931 y Marcos Pérez Jiménez en 1953. El texto que sustituye al artículo 230 de la constitución vigente no deja lugar a dudas: “ el presidente puede ser reelegido de inmediato para un nuevo periodo”.(2)

Y esas pulsiones las define muy bien el ex magistrado Rafael Hernández Uzcátegui, hombre que se acogió a las jubilaciones del Tribunal Supremo de Justicia, que se hicieron casi al principio del periodo presidencial en 2004 y dejaron campo libre al dominio político de ese poder por el chavismo, dominio que expresaron muy bien unos magistrados electos, quiénes recibieron al Presidente de la República en un nuevo año judicial con el grito de: ¡Uhhh, AHHH, Chávez no se va!.

Se trata de un antecedente jurídico que se estableció en la sentencia numero 51 del 18 de marzo de 2002, en ocasión de una acción de Francisco Caracciolo Espinoza contra la reelección de Jorge Manzo,quién quería seguir siendo presidente de la Federación Venezolana de Maestros. (3)
“Es necesario tener en cuenta que nuestro ordenamiento jurídico desde su constitución de 1830 ha erigido como principio general y presupuesto democrático, la alternabilidad, es decir, el ejercicio sucesivo de un cargo por personas distintas, pertenezcan o no a un mismo partido…el término reelección alude a la posibilidad de que un funcionario sometido a elección pública, cuyo ejercicio se encuentre sujeto a un periodo previamente determinado o renovación periódica, pueda ser nuevamente postulado y electo una o mas veces a la misma posición”.
Contra el argumento de quiénes dicen que ese “derecho” a reelegirse debería ser dado por el ejercicio de un buen gobierno, sostiene que “podría desvirtuarse y convertirse en una grave amenaza para la democracia: las ansias de perpetuación en el poder ( continuismo), así como la evidente ventaja en los procesos electorales de quién ocupa el cargo y a su vez es candidato a ocupar el mismo, han producido tanto en Venezuela como en el resto de Hispanoamérica un profundo rechazo a la figura de la reelección” .

Nuestra referencia histórica determinante se encuentra en el Discurso de Angostura de 1819, cuando Simón Bolívar se pronuncia contra la continuación de la autoridad en un mismo individuo, porque frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Los exégetas del actual jefe de estado venezolano, lo interpretan a su manera, porque en el párrafo dice que el remedio contra esa dictadura son las repetidas elecciones populares. Se olvidan nada menos que de las recomendaciones de Bolívar contra los peligros que trae el dejar permanentemente a un mismo ciudadano en el poder y del contexto. A meses de ese discurso, se aprobó la constitución de 1819, cuyo artículo 3, de la sección 1, del Título 7, no podía ser más claro: “la duración del Presidente será de cuatro años y no podrá ser reelegido mas de una vez sin intermisión”. ( 4)

Entre los articulados mas terminantes que existen en las constituciones siguientes está el de la de 1874 en sus artículos 69 y 70, que limita la duración de la presidencia a dos años, y prohibe la reelección inmediata, aunque no impidió que Antonio Guzmán Blanco manejara el poder hasta 1887.
Seis Constituciones posteriores (1881, 1891, 1893/94, 1901, 1904 y 1909) mantienen la prohibición de reelección.
Solo después de 1922, Juan Vicente Gómez empezó a crear constituciones.
La reacción a su muerte, en la constitución del 36, fué terminante.El artículo 95 decía que el presidente duraba sólo cinco años y no podría ser reelecto para el periodo constitucional inmediato. Punto. Dejaba claro igualito que en la de 1874, el detalle del veto a la toma del poder por el sustituto del presidente aunque durase un año en sus funciones y al de la de los hijos, primos, hermanos, etc, que tanto habían significado en la larguísima dictadura gomecista.
Hay un paralelo en la historia francesa, inescapable. El del sobrino de Napoleón Bonaparte, Luis, mas conocido como Napoleón III, el primer presidente de la segunda república francesa, quién se convirtió en el segundo emperador de la nación en 1852(5). Constituyó una fuerza de choque, la Sociedad del 10 de Diciembre, un ejército privado que lo seguía en sus viajes, improvisaba mítines y recibimientos, cuyos miembros gritaban “Vive l’empereur”, que recibía pagos por insultar y apalear a la oposición, un grupo de acción directa que protegía la policía.
En esa época, regía la constitución de la II república de 1848, que decía en su artículo 45: “El presidente de la república se elige por cuatro años y no es reelegible mas que después de un intervalo de 4 años.No pueden elegirse después de él, en el mismo intervalo, ni el vice-presidente, ni ningún familiar o allegados del presidente hasta el sexto grado inclusive.” ( nada de primeras damas por ejemplo, estilo Kirchner)
En 1851 se planteaba en Francia mantener la constitución intacta, con ese artículo vigente o revisarlo. Los bonapartistas querían abolir el artículo 45 y después de hacerlo aplaudieron la disolución de la Asamblea Nacional el 2 de diciembre de 1851.
Un cronista lo vio así : “Francia sólo parece escapar al despotismo de una clase para reincidir bajo el despotismo de un individuo y concretamente bajo la autoridad de un individuo sin autoridad. Y la lucha parece haber terminado en que todas las clases se postraron de hinojos, con igual impotencia y con igual mutismo, ante la culata del fusil”(6)

Notas

1) Las constituciones venezolanas donde se limitó la reelección de diferentes formas fueron las de 1819, 1821, 1830, 1858, 1864, 1874, 1881, 1891, 1893, 1901, 1904, 1909, 1936, 1945, 1947, 1961 y 1999.
2) Anteproyecto de reforma constitucional presentado por el presidente de la república bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías a los venezolanos en Caracas, sede de la Asamblea Nacional el miércoles 15 de agosto de 2007: Propongo al Pueblo Soberano modificar el artículo 230…de la forma siguiente: “el periodo presidencial es de 7 años. El Presidente o Presidenta de la República puede ser reelegido o reelegida de inmediato para un nuevo periodo”.
3) Expediente No AA70-E-2001-000207.
4) Discurso pronunciado por el Libertador ante el Congreso de Angostura el 15 de febrero de 1819, dia de su instalación. “La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos. Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo en un mismo ciudadano el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle, y el se acostumbra a mandarlo; de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la garantía de la libertad republicana, y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado, que los ha mandadomucho tiempo, los mande perpetuamente”.
5) Después del golpe de estado y su referendum aprobatorio de diciembre de 1851, el 14 de enero de 1852 se promulga una nueva constitución que refuerza los poderes del ejecutivo (duración de la presidencia 10 años, reelegible). Finalmente, mediante una consulta al Senado que modifica la constitución, Carlos Luis Napoleón Bonaparte se convierte en Napoleón III, emperador de Francia, el 2 de diciembre de 1852.
6) Karl Marx. El XVIII brumario de Luis Bonaparte.