sábado, agosto 16, 2008

Cero transparencia

La transparencia no es, definitivamente, una característica de los políticos y menos en Venezuela. Uno vive de sorpresa en sorpresa, tanto si se es de la oposición, como si se es del gobierno. El ejemplo más claro es la convocatoria a votar en las elecciones de alcaldes y gobernadores que se realizará en tres meses.
Para empezar, los dos bandos aprobaron las morochas en el CNE. Al diablo la representación proporcional de las minorías. Por eso son minorías, ¿quién las necesita?
Después, los partidos que apoyan al gobierno conformaron un frente llamado Alianza Patriótica que vive basureando a sus votantes. En pro, por supuesto, de la revolución.
El PSUV decía que quería incluir a sus aliados en las candidaturas a los cargos por los que opta, obedeciendo al espíritu de la Alianza. Mentira. Citaron a los famosos aliados: Lina Ron, Eustoquio Contreras, José Albornoz, etc, etc, varias veces porque se suponía que se iban a encontrar para discutir la cuota que le tocaba a cada cual. Nunca se produjo esa reunión. No recuerdo cuantas veces la reportera de este periódico que cubre esa fuente me llamaba o se comunicaba desde el sitio para decirme que los habían dejado esperando otra vez.
Que discutir ni que nada y menos despues que repartieron los cambures dentro del PSUV, proceso que también tuvo sus bemoles, como que todas las candidaturas se decidieron desde Caracas a trancazos limpios entre el Chavismo sin Chávez, el Chavismo con Chávez y Chávez. Por supuesto, en esa baraúnda, los pobres indígenas guajiros chavistas no tuvieron velas en el entierro y así cantidades de candidatos de las regiones sucumbieron, sin padrinos ni oportunidad de que el comandante les contestara el teléfono.
Después ¿cómo los afortunados que salieron vivos en ese tremendo proceso, le iban a ceder sus puestos a ninguno de esos aliados que ganaron –según la ortodoxia mullerista- colgados de la chaqueta de Chávez en las últimas elecciones? Nada que ver. Y así se pegaron y se despegaron Podemos, UPV, PPT, PCV y por último el MEP, partido al cual se le ocurrió la peregrina idea de apoyar junto con el partido del doble apestado Luis Tascón al candidato Abdala Mackled. A Tascón la oposición lo señala por fascista, pues fue el creador de la Lista Tascón y el gobierno, por oportunista, por apoyar al general Acosta Carlez.
Entre paréntesis, Acosta Carlez era buenísimo cuando eructaba a petición presidencial y le caía a a golpes con su policía a las mujeres de la oposición, pero malísimo cuando no se retiró para apoyar al nuevo favorito, Mario Silva.
A consecuencia de este batiburrillo, los votantes chavistas se ven enfrentados hoy a 984 opciones, que corresponden a candidatos a gobernaciones (para no meternos con los 11.620 a alcaldes), que divididos entre el número de estados, dan por lo menos a 44 candidatos por estado, de los cuales al menos la mitad son de ellos. Unos amados y otros execrados por el comandante.
Que compromiso, caballero. Sobre todo cuando al jefe del equipo le ha dado por repartirle carreteras, gasolina, cheques, etc, etc, a la gente del exterior y a mí, que me coma el tigre. Dan ganas de mandar al comandante para donde corresponde.
En Valencia,por ejemplo, la transparencia ha llegado a tanto, que la semana pasada, el Chavismo sin Chávez discutía abiertamente con el general Müller los escasos ocho puntos de los cuales no levanta Silva y la posibilidad de agarrase de la guerrera de Acosta Carlez. Pero nunca le llegó a los votantes esa información.
¿La oposición está mejor? Tampoco. Los acuerdos unitarios hacen agua, porque al fin y al cabo, no es que esos 44 candidatos por gobernación sean todos del oficialismo. En Caracas, por lo menos, que es el caso emblemático, tenemos a un electorado que está atentísimo a las maromas que han hecho Leopoldo López, William Ojeda, Ismael García y Antonio Ledezma para competir “unitariamente” por la Alcaldía Mayor.
A López lo sacan del juego y no respalda a Ledezma, como de alguna manera se acordó el 23 de enero, sino que pide unas primarias, porque según otras encuestas que maneja, Ledezma “no levanta”, es decir, es un clon escuálido de Mario Silva. Decide entonces endosar sus votos (como si la popularidad se traspasa) a William Ojeda, mientras Ismael García, execrado por los adecos porque es ex chavista y no puede competir en extremismo con Ledezma, coloca un hombre de paja, para que le ceda la candidatura cuando lo necesite. Mientras, Ledezma, agarrado de los acuerdos del 23 de enero como de la brocha, dice que si no le dan lo suyo, va solo.
El votante caraqueño, oye las llamadas a hacer primarias de López como quién oye llover y se declara incrédulo. ¿De donde sacaron que a mí me pueden hacer comulgar con un acuerdo que todo el mundo viola, con unas encuestas que nunca he visto y con unos candidatos, que se guardan los puestos en la cola como que si estuviéramos esperando una camionetica Plaza Venezuela-Las Palmas a las ocho de la mañana? El otro día, un entrevistado de Notitarde se quejaba porque habìa ido al cine en el Tolón y había gente guardando puestos, inutilizando una fila completa de butacas. Pero por lo visto colearse es una práctica nacional.
Así las cosas, el votante, que no se entera ni de la mitad de lo que pasa, está esperando encuestas en el oficialismo que nunca le enseñarán para saber por lo menos por quién ordena votar el comandante, para hacerle caso o para reventarlo y en el caso de la oposición, para darse cuenta de que la transparencia no es posible y que esperar que el gobierno o la oposición hablen claro, es pedirle peras al olmo. Tanto como esperar que definan quién va por las alcaldías y quien competirá por la Asamblea Nacional el año que viene. Nada compadre. Cero transparencia.

sábado, agosto 09, 2008

El pernicioso efecto Venezuela

Hace unas semanas hablé en esta columna del club de los catchers, el grupo de jefes de estado que atrapan y atrapan dólares de un solo lanzador: el comandante en jefe, Hugo Chávez. Hay 17 de ellos agrupados en el ALBA o en otras uniones continentales o extracontinentales, que se caracterizan por la capacidad de tener extendida la mano por largas etapas, sin cansarse.
Hoy pienso que es bueno advertir del efecto perverso que el dinero y las prebendas de Venezuela tienen en la gente y en los países, algo que en Caracas se conoce como “la pava de Chávez” y que cuando se refiere a países, se puede llamar muy bien el efecto perverso Venezuela.
Cuando el presidente felicita a algún equipo deportivo o dice que va a ganar, seguro pierde. Los banqueros venezolanos neutrales o pro presidenciales, agarran ventajas gubernamentales de ladito y encomendándose a la Corte Celestial, porque les vende bonos estructurados en dólares, aparentemente un negocio redondo hecho con el cambio diferencial entre dolar oficial y el paralelo, pero a los tres meses les exige que se deshagan de ellos en un plazo perentorio, casi arrastrándolos a una crisis financiera -en ese asunto están enredados 12 de los bancos mas poderosos del país-. Uno de esos banqueros, Víctor Vargas, intentó comprar el Banco de Venezuela y al Presidente no le importó reventarle la negociación. Otro ejemplo. Mucho acercamiento a España y mucha franela real, pero al llegar a Caracas, lo primero que hace es comprar ese banco español a juro, sin importarle las consecuencias. Ni para los ahorristas, ni para los inversores. Eso es lo que se llama conservar un amigo peligroso.
Y ahora vamos a los efectos perniciosos para nuestros amigos del club. Uno de los miembros más conspicuos, Evo Morales, quién ha considerado que es su deber no es solamente recibir cheques mano a mano de la embajada venezolana, sino imitar en todo la evolución de nuestra revolución, quiere someter todos los poderes públicos y poco a poco ha intentado, acabar con el poder judicial, con los parlamentarios independientes y con toda oposición. Los resultados han sido nefastos y aéreos. No solamente casi se mata en un helicóptero venezolano que pocos momentos después se desplomó con varios militares nuestros dentro, sino que hoy por hoy no puede aterrizar en varios estados de su propio país porque la gente lo saca a botellazo limpio y la fuerza pública no puede abrirle paso. Fue la razón por la que Chávez y Cristina K no pudieron irlo a visitar en los últimos días de campaña por obtener todos los poderes en un revocatorio en el que se ha jugado su investidura.
¿ Y las FARC? No bien el ministro del Interior, Ramón Rodríguez Chacín se fue con su teléfono satelital a la selva colombiana, para recoger a nombre de Chávez a las rescatadas Clara y Consuelo, el ejército colombiano aprovechó para terminar de situar, con esas coordenadas satelitales papaya a uno de los grupos guerrilleros que ahorita están masacrando. No hablemos de los efectos deletéreos de las computadoras de Raúl Reyes, donde se deja constancia del dinero que se les llevó desde Venezuela a esos grupos, hoy acorralados. Son los mismos para los cuales el comandante pidió beligerancia, que los usó como a los secuestrados en las operaciones de rescate para aparecer en todos los medios de comunicación del mundo, a quiénes hoy les recomienda desmovilizarse y ponerse democráticos.
El caso mas reciente es precisamente el de la representante argentina del Club. Ya la cosa venía pavosa desde hace un año, cuando un envío de 800.000 dólares a su campaña se convirtió en el escándalo internacional del Caso del Maletín, a días apenas de haber llegado a la Casa Rosada. Marcó a sus operadores políticos mas cercanos, identificó las operaciones dudosas de PDVSA y ENARSA y echó una sombra de corrupción sobre su gestión, apenas iniciada. Hoy, cuando los bonos argentinos no los quiere ni la tatarabuela,como dice un forista de La Nación, el amigo Chávez compra 1.000 millones de deuda , los bonos Boden 2015, a una tasa de 15% , la tasa más alta en dólares pagada por el país desde el default de la deuda pública del 2001 y se deshace de ellos en menos de 24 horas, poniendo el cobro de esa plata en manos de quién sabe quién. La decisión venezolana de liquidar los bonos de la deuda argentina y un nuevo bajón de la soya, que es la principal fuente de ingresos del país, provocaron un viernes negro en Buenos Aires hace dos días. Los bonos se desplomaron hasta 6 % y el riesgo país llegó a 700 puntos. El analista de Clarín, concluye que “ las dificultades financieras deben ser muy serias para acudir a los dólares de Chávez, quien encima no tiene ningún empacho en destruir el mercado de deuda argentina”. Sospecha que se trata de una venta directa entre dos gobiernos en la que solamente ganan los bancos: “ Vale recordar la "jugada" del presidente Hugo Chávez: Venezuela compra los bonos argentinos y los vende a bancos de Caracas en bolívares al tipo de cambio oficial. Luego, los bancos vuelven a vender esos bonos, pero al tipo de cambio paralelo. En esa simple maniobra se hacen de una ganancia del 50% (la diferencia que hay en Venezuela entre el dólar oficial y el paralelo). Ante semejante renta, a los bancos no les importa "reventar" los bonos a cualquier precio. Una pérdida del 10% (tal lo que cayeron los Boden 2015 que compró Chávez en esta semana) es compensada por la ganancia con el tipo de cambio”. Piensa peor y acertarás.

sábado, agosto 02, 2008

De bancos y soles

Los resultados de las elecciones regionales en Venezuela han sido calculados fríamente por el gobierno y al darse cuenta de la derrota que viene en noviembre, ha decidido tomar medidas de afianzamiento del poder que operen independientemente de los números.
El presidente Chávez, quién se enfrenta al debilitamiento de su base política y la división del liderazgo partidista del PSUV, ha concluido en que deberá fortalecer su poder y no dejar que los resultados electorales desplacen a su gente.
Los últimos acontecimientos dan la razón a quiénes ven al Presidente mucho mas previsivo y aguantador que sus líderes de segunda fila, que se despedazan solos a la vista del público votante.
En vista del desastre en que se convirtió su Asamblea Nacional, llena de discusiones inútiles y de flojeras, decidió aprovechar la Habilitante al máximo, aprobando 26 decretos leyes, de los cuales no se tiene sino el nombre, pero que preanuncian los puntos importantes del panorama venezolano que aún Chávez no tiene fortalecidos.
Uno de ellos, quizá el mas pintoresco, es el que se refiere a su nombramiento como comandante en jefe, usando ese grado militar para su protección ulterior y la ley de Carrera Militar para crear una nueva clase de oficiales técnicos del ejército, que pueden comandar a oficiales en determinados casos, sobre todo cuando tienen cargos de mayor importancia. Las dos normas, tienen que ven con el afianzamiento de su poder de mando y su permanencia en el escenario político nacional aún después que a Venezuela pudiese llegar otro gobierno o amenazase cualquier estructura partidista quitarle al PSUV su mayoría.
Yo quisiera saber si nos va a costar lo mismo que le costó a los chilenos deshacerle la investidura a Pinochet, sacar de en medio a un comandante en jefe que está por encima de todos los rangos militares, en otro gobierno. Y que haremos en la práctica con unos suboficiales envalentonados con las prebendas y el mando que les establece la nueva ley de Carrera Militar y que obedecen sólo a su "comandante en jefe".
El otro punto importante se refiere a la economía y como lograr que el sistema financiero nacional se doblegue mucho más a los designios del socialismo bolivariano, en una etapa en que con el poder que le queda, el presidente Chávez intente controlar los depósitos en manos del público a través de sus tentáculos en el sistema bancario.
¿ Qué quiere decir que mucho antes de su viaje a España, donde fue a coincidir con el gobierno español en lo que decididamente consiste en una política de apaciguamiento por parte de José Luis Rodríguez Zapatero ( como todas, ineficaz con el autoritarismo) que el presidente Chávez haya introducido, el 29 de julio de 2008, la ley orgánica del Sistema Financiero Público y la del Consejo Superior Financiero al TSJ en su decreto 6249, y que nos acabemos de enterar?. Nos enteramos, es mas, después de que el TSJ les aprueba rango constitucional.
Ya estaba claro por supuesto que han creído que el actual sistema financiero no resulta operativo para hacer dóciles los ritmos de la masa monetaria en manos del público y que el Consejo Superior Financiero es una estructura deseable, que estará compuesta, por adláteres del Presidente.
Después de eso, no hay duda de que movimientos como la compra del banco de Venezuela, no se producen porque simplemente " se le ocurrió" comprar cuando el Santander quiso vender. Quién sabe cuantos pasos hay detrás de esta movida que, en definitiva, a quién afecta es a la disposición individual de cada venezolano de disponer del dinero que gana sin tener que contar con las intenciones "socialistas", bolivarianas o las que sean de este gobierno.
Como no se trate de la misma intención del Ché Guevara en Cuba, cuando era presidente del Banco Central, aquella de limitar los ahorros en manos de los cubanos a una suma estipulada por el gobierno con las mejores intenciones: que nadie fuera rico, sino que todos se conviertieran en adorables pobres.
En fin, que la obsecuencia y el apaciguamiento nos llevan de la mano por el camino del infierno. Ya me dirán ustedes, que como siempre, las dos cosas son hijas de las buenas intenciones, que como siempre pavimentan con cemento del mejor.