sábado, junio 30, 2007

Periodistas: 1 - Guerra civil : 0

La toma del centro de Caracas, por parte de manifestantes que llenaron cuatro kilómetros de largo por 50 metros de ancho, gente de clase media y trabajadores que enfrentaron las decisiones del gobierno en materia de libertad de expresión y pensamiento, parecía un regreso imposible sin enfrentamiento, choques y odio.

No fue así

Exceptuando algunas pequeñas histerias como un "¡váyanse de aquí ¡"angustiado de una rubia oxigenada pelo corto, en la puerta del INN y algunas amenazas en el camino de la Nunciatura por parte de mínimos grupos de choque del gobierno, que le arrebataron a un militante de un partido político su bandera para quemarla, no hubo rabia, ni montones de banderas o franelas rojas gritando insultos. Tampoco lanzaron bin ladens, ni botellazos como en los alrededores del CNE cuando el Firmazo. Solo alguno que otro retrato del presidente Chávez montado en algún piso de los pequeños edificios del centro de Caracas, vio con atención aquella marejada de gente que exigía respetar el derecho ciudadano a escoger la televisora que se quiera ver, a decir lo que desee por cualquier medio de comunicación y a algunos otros derechos ciudadanos, como el de la autonomía universitaria y a la divergencia política.

La bandera que más ondeó, fue la de Venezuela y después, la de RCTV. Los militantes de partidos políticos: AD, Copei, Bandera Roja, ABP, Primero Justicia, se apretujaban unos contra otros con la idea de hacer una mancha definida de color que los distinguiera, pero nada. Fueron sobrepasados por las banderas blancas con las letras de la televisora en colores y por las manos blancas de los estudiantes universitarios , quiénes formaban un mar distinto, bullicioso y rotundo.

Como siempre, los trabajadores de las oficinas de la plaza Venezuela, tiraron por las ventanas papel periódico en trocitos y las hojas de papel de sus archivos muertos, saludando a los manifestantes, como lo han hecho cada vez que pasan por debajo de la torre Polar, la torre Capriles y los edificios de alrededor, quiénes protestan contra el gobierno.

Y hasta que no lo ví, no lo creí. Los policías estaban mas que amables con la marcha. Chavistas o no llevaban grandes sonrisas atendiendo a la gente, incluyendo a todas las mujeres que se creen escogidas por alguien para convencer a sus contrincantes. Una, por ejemplo, subió frente a la estación de los bomberos del Distrito Federal, abrazando a cada uno de los PM y susurrándoles algo al oído. La reacción era casi de delicia.

Los buhoneros saludaron a su manera. Nada más desembocar en la avenida Baralt, que se colmó en ambos sentidos de gente, se escuchó a todo volumen, provenientes de sus equipos de sonido el último éxito de RCTV, " Un amigo es para siempre".

No solamente no estuvo nadie para insultar, agredir, golpear, amenazar, tirar botellas, sino que ni siquiera los grupos de choque pugnaron con los policías para romper la cadena de seguridad. Al regreso, no había nadie en las autopistas que se cruzan para ir desde Vargas y Catia hacia el este de Caracas. Aquello parecía Semana Santa .
Tampoco se veía ninguna hueste enfranelada de rojo bajando de ningún cerro a defender los espacios del centro de la capital, aquellos "de barrio" a quiénes convocó el Presidente Chávez para masacrar a los centenares de ciudadanos que según dice, paga el presidente de los Estados Unidos para que lo adversen. Hasta ahora, la paz va ganando.
Periodistas 1, Guerra civil 0.

sábado, junio 23, 2007

Nuestros dos destinos

Dos posibles destinos se estructuran en sentidos opuestos, a toda velocidad, al alcance de la decisión de los afectados y al mismo tiempo. Dos destinos posibles para Venezuela.
Si los venezolanos querían un cambio y por eso votaron por Chávez en 1998, ahora no sólo tienen que escoger un modelo diferente de pais, como aquello de cambiar la cuarta por la quinta.
Tienen dos.
Uno es el modelo socialista soviético que tuvo Europa Oriental, que sustituirá al socialismo democrático ofrecido hace ocho años, si Chávez sigue gobernando sin interrupciones mayores.
El otro es el modelo de país capitalista que tiene Europa Oriental después de la caida del Muro de Berlín, con alto nivel de renta per capita que sin menoscabar ningún derecho de la democracia liberal, logre derrotar la pobreza y encajar a todo el pais en la modernidad y dignidad. Esquema político por el que pugna por lo menos medio país. Modelo derrotado en las urnas, pero emergente en las calles.

Si se impone definitivamente el modelo del que apenas nos permiten conocer un borrador proveniente de la comisión Presidencial encargada de la derogación de nuestra Constitución, tendremos una Venezuela donde la independencia económica, mental y emocional del Estado, que permitía disentir públicamente de sus políticas sin retaliaciones físicas y económicas, será solo un recuerdo.

Si se lucha lo suficiente para imponer la libertad de expresarse, de escoger y elegir al gobierno actual, y se le sustituye por la via constitucional, poco a poco lograremos salir del puente estrecho que nos lleva al socialismo esclerosado que fracasó en todo el mundo, porque ni la felicidad ni la solidaridad, ni los precios bajos se han impuesto nunca por decreto.

Nadie tiene fáciles los días en Venezuela frente a este cruce de caminos. Siempre que se abandona una via queda algo de nostalgia, de tristeza, de inconformidad. Para muchos de nosotros, los venezolanos, esa vía ( la otra, cualquiera de las que he hablado) fue una esperanza, la posibilidad de otra vida mejor, de alcanzar un sueño.

Por otra parte, estamos demasiado divididos y nos hemos hecho el suficiente daño para que nadie asuma sin resistencia el proyecto del otro. La fea tentación de la violencia nos hace muecas del otro lado de la acera y nos atrae con su olor lleno de sangre.

La única bandera que se puede enarbolar sin que esa sangre asome es la de la reconciliación, aquella que agitan jóvenes universitarios sin demasiada experiencia en el know how de cómo no matarnos de nuevo. El avance es ineludible, como la decisión.

sábado, junio 02, 2007

La telaraña juvenil

Dispone de inmensa cantidad de información y recursos, no forzosamente financieros, que son permanentemente ampliados y / o modificados.
No tiene un mando central que tenga control sobre los grupos que la integran o esta-blezca las normas que hay que seguir para regular lo que se hace o para ordenarlo. Cada una de las partes de la organización es libre de decidir lo que hará, incluyendo el acento que haga en sus propios intereses.
Día a día suma nuevos apoyos y nuevas informaciones, por ello se crean dentro de ella nuevos medios para conseguir objetivos, con lo que algunos de estas modalidades se fortifican y otras quedan en desuso.
Los documentos que produce son combinaciones de textos, imágenes, sonidos, que funcionan con enlaces que se presentan como iconos o frases en distinto color o subra-yadas. Cuando se hace presión sobre alguno de estos puntos, se accede a otros recursos y así se salta de un punto a otro.
Hay cientos de centros desde donde se pueden transferir documentos, textos, sonidos, ruidos, imágenes, películas. Todos son de acceso público, anónimos y gratuitos.
Produce continuos foros de debate donde todos lo usuarios pueden discutir, presentar sus opiniones, comentar, preguntar y responder. También se puede conversar entre di-versos grupos y personas, identificados en su sistema con total libertad de acceso.
La conexión se puede establecer de dos formas: el usuario forma parte de la red local de una empresa, universidad o cualquier otra institución y está conectado mediante una tarjeta o un carnet. O, a través de una línea telefónica normal. El control de este tipo de organización para instituciones antiguas como el ejército, la policía, la familia, la igle-sia o el partido es muy difícil de obtener como es problemático todo control sobre lo in-forme, desarticulado o proteico.
Uno de los métodos de control por parte de los organismos formalizados para el uso de la violencia, el uso de la fuerza física, se hace dificultoso cuando una de las partes no se implica en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo, sino se evade, y plantea la pelea en el mundo emocional, no en el corporal.
No hay reglas, por lo menos, no hay reglas viejas. Las características anteriormente enunciadas, que pertenecen a la de la red de internet, la telaraña mundial de informa-ción, ( 1 ) le calzan asimismo a la organización que en la última semana ha desconcer-tado en Venezuela al gobierno y a la oposición, que se mantiene en la calle y que ha hecho del enfrentamiento por medio de la manifestación pacífica y las declaraciones de rechazo a través de los medios de comunicación, con nuevos emblemas, una lucha efec-tiva, como no se veía desde hace muchos años. Pelea por un derecho humano cuyo uso se impidió a través de la red radioeléctrica y se enfrenta a una vieja manera de control, aquella que ofrece sólo a un grupo social los beneficios del estado y a una so-la persona el poder de otorgarlos, con la idea de obtener el sometimiento emocional perfeccionando el ejercicio de su propia violencia .

Notas

1) http//www.gva.es/disemina/manual_internet_2,htm. Características principales de internet ( Microsoft)