sábado, mayo 19, 2007

Asesinato en cámara lenta

Dentro del canal había una manifestación. Una verdadera multitud, hombro con hombro. Unos gritaban y cantaban, otros entrevistaban a los visitantes, algunos estaban sen-tados en una mesa donde se distribuían franelas y se pintaban pancartas. " No se asusten, es interno" le dijo una de las anfitrionas a tres de las invitadas que trataban de salir de la sala donde se había citado a un grupo de periodistas, articulistas y personalidades de distintos sectores a oir una explicación del alcance, las inversiones, la historia y los propósitos de los directivos de RCTV, como también para pedir la firma de un documento dirigido a la sociedad civil, advirtiendo sobre la muerte de la democracia venezolana.
Como ha pasado a lo largo de los años en que ha sido presidente Chávez, de vez en cuando sucede algo parecido. Antes de las últimas elecciones, convocados por Súmate, esta vez por Marcel Granier, se repiten los conciliábulos, las esperanzas y las decepcio-nes entre muchas personas que escriben regularmente, no solo por vocación, sino obligados por la situación que viven.
Cada vez se cierran mas las ventanas de libertad de trabajo, de libertad de discusión y mas aún, la de la libertad, no pequeña, de informarse.

Ya se ha hablado mucho de las bondades de la opción democrática de decir lo que uno quiera, pero ¿que hay de aquella que permite al hombre común sintonizar sin permiso el canal de tv que le proporciona el partido de fútbol que quiere ver, el programa cómico que le parece, la chismosa que prefiere?. Es difícil dejar de oir la emisora de radio que uno necesita , de comprar periódicos de orientación distinta, de llegar a la verdad de lo que pasa alrededor. Es horrible tener hackeado a Noticiero Digital, cuidarse de que pinchen los teléfonos, sufrir amenazas, esperar con aprensión cuando tocará el turno a la eliminación del cable o al bloqueo de Google.

Esta es una historia venezolana in crescendo y me imagino que tengo que apreciar este papel de testigo que me ha otorgado la vida, para seguir contando hasta donde pueda , no solamente las vicisitudes de los empresarios venezolanos, sino las historias de sus trabajadores y la de otras gentes comunes que piensan que es tan natural como tomar agua, hacer lo que a uno le de la gana en el terreno del pensamiento, que están dispuestas a negarse a la uniformidad política, aunque sea tan recomendable para la salud venezolana como dicen que es el socialismo preconizado por el gobierno.
Si algo me impresionó en esa visita a un centro de trabajo, de producción y de inteligencia, como lo es el canal dos, fue esa disposición general a pelear aun cuando todo el mundo ve el asunto como una causa perdida, así como la insensibilidad y la falta de humanidad de otros comunicadores, periodistas y trabajadores de los medios, técnicos de todos los estratos que siguen en la estrategia enferma de hacer a un lado las necesi-dades y aspiraciones de otros venezolanos a causa de su propio bienestar y creencias.
Nadie se conmueve en el gobierno por la pérdida de otros tres mil empleos, como no lo hicieron cuando quitaron de un plumazo sus empleos a los marinos mercantes, a los 20.000 trabajadores de la vieja Pdvsa o a los de las televisoras tomadas por el gobierno. Simplemente voltean la cabeza para mirar a otro lado, como la vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Desirée Santos, cuando insiste mecánicamente en que habrá trabajo para esos trabajadores, muchos de ellos atacados públicamente por militantes chavistas, firmantes del revocatorio, opositores o indiferentes al socialismo del siglo XXI. Aún sabiendo que no tendrán mas oportunidad dentro de ninguna empresa del gobierno, simplemente porque no bajan la cabeza.
En la reunión en el dos, hubo un documental donde se recogieron los ataques a periodistas. De nuevo vi la sangre, los golpes y los gritos, reviví todos estos dolores. Fue bien duro. Pero hay otra imagen de ese día que me pareció tan fuerte como las anteriores. Al lado de la de los periodistas golpeados y sangrantes, la de un obrero que vi a mi lado, dándome las gracias por la solidaridad. Le ví a los ojos, sin saber que contestarle, sabiendo que me enfrentaba cara a cara con la víctima de un atentado, que estaba asistiendo en cámara lenta al asesinato de una fuente de trabajo. Y eso no tiene perdón.

lunes, mayo 14, 2007

Cuentos de ceguera

I
Ella está en los veinte. Estudiante, recién llegada a Caracas para estudiar en la UCV, vive en un apartamentico con dos amigas y el médico le ha dicho que para su estómago delicado, por favor consuma sólo aceite de maíz. Pero no ha podido conseguirlo desde hace quince días. Cuando intenta comprarlo en la noche, no queda nada en los comercios. Pasa todo el día en la calle sin tiempo para nada, porque en la mañana va a clases, en la tarde come apurada y se va directo a la empresa donde hace la pasantía con la que paga sus estudios. La marabunta llega a los abastos y arrasa con lo poco que llega.
Pero ese sábado tuvo suerte. Vio estacionarse una camioneta distribuidora de aceite y salir a un señor cargando con una cajita pequeña, directo al supermercado, se imaginó. De inmediato se le pegó atrás. Había salido para ir a la farmacia, pero se le olvidó todo. Tenía que conseguir ese aceite. Caminó dos cuadras detrás del tipo y lo consiguió por fin.

II
Sonó el teléfono con la melodía de Peter y el Lobo :
"¡¡¡Ya la conseguí¡¡¡¡ ", me gritó una voz triunfante. Como estaba distraída, me costó un poco ubicar quién era. Acto seguido, todavía sin identificarse me dijo atropelladamente. "Figúrate que fui al supermercado y había estantes vacíos, un señor parado ahí, que no dejaba tomar fotos a nadie, ni con celular. Yo que te iba a mandar una. No había casi nada: ni huevos, ni leche, ni papel toilette. Olvídate de las caraotas, que la próxima vez que las vea, les voy a sacar una foto para hacer un álbum de los alimentos extinguidos en Venezuela como haces tu con las orquídeas que ya no hay". Pero había bolsas de crema de leche".
Ya recuperada , le pregunté ávidamente. "¿ y como estaba el queso?" Me dijo: "bueno chica, todos los caros estaban".
"Y el pescado?"
"Igualito. En el supermercado vi a unas señoras a punto de inscribir a todo el mundo en un curso intensivo para conseguir sardinas. Cuando las vea, voy a poner esas fotos al lado de las de las caraotas".

III
Llegó triunfante con un bolsón. Carne argentina de la que traen los CADA. Una almohada de carne bien bonita. Parece que pasaba por ahí, vio a un señor sacando un carro de carne y se empató en esa. En realidad había bolsas mucho mas grandes, pero la que estaba al alcance era esta, como 3 kilos a casi 30 000 bolívares.
Estaba enterita. Le preguntó como quién no quiere la cosa. "¿Los cuchillos están amolados?" Ella suspiró. Contestó: "bueno, vamos a ver". Sacó de una caja con letras chinas una especie de ladrillito gris, lo mojó y empezó a amolar un cuchillo ahí, como con desgano. El sacó otro amolador igualito a un punzón grueso y grandote, pero romo, que nunca se usa en la casa y se puso a enseñarle como era la cosa. Sacar los pellejos y cortar la almohada se llevó como una hora y pico. Entonces preguntó otra vez . "¿Y porqué mejor no te pones a cocinar el pedazo mas chiquito a ver si comemos ahora? Porque esto como que va para largo".


IV
Estaba visitando a mi mamá. Y fui a comprar leche en el abasto de enfrente. Es un superabasto que no llega a supermercado, pero tiene carritos y todo. Cuando me voy acercando al sitio de la leche, veo una sola lata. En realidad no la vi yo sola. Tres brazos se acercaron al mismo tiempo. Dos creyeron haber llegado primero. Se prendió una discusión y lo próximo que ví, fue dos señoras empujándose e insultándose. La lata en el suelo. Salió el dueño y otra señora que no estaba en la escena anterior, hecha la pendeja se llevó la lata, mientras las otras dos seguían peleando. ¿ Yo? Viendo, que iba a hacer.

V
Reunión de la directiva de una ONG. Mientras esperan a dos de los convocados, que estaban haciendo cola en un registro para firmar un documento, gestión que se ha tardado muchísimo, llega la directora de Finanzas con un paquete debajo del brazo que no suelta ni para ir al baño. "¿ Elizabeth y eso que es? " " Ay mijito, tres paquetes de harina Pan"."¿En serio ? " "¿Y tu haces arepas? " "No solo hago ,sino que como, mijo."
¿Donde conseguiste?.
"No , me dieron un datazo".
"¿Pero no y que no venden sino dos por persona? "
"Sí pero yo soy cliente. Y ahora mas tarde vuelvo a pasar y me van a vender más"
"¿Están acaparando?"
"No chico, la que estoy acaparando soy yo, Tu no te has calado a mis hijos y a mi marido diciendo que ellos quieren su arepa con queso.Y en este país, ni arepas, ni queso. A menos que le quieras montar guardia al portugués o darle su sobadita..."

VI


Su cara ansiosa y morena llenó la pantalla . "Ya yo he recorrido tres veces el mercado de Quinta Crespo y los de por la casa. Y voy a volver. Porque ellos como que creen que me van a engañar a mí. No me importa, voy a volver a pasar en la mañanita y después al mediodía. Lo que pasa es que tienen de todo, pero lo están escondiendo".
"Que dónde lo esconden? No sé, pero seguro que esconden todo. No me voy a dar por vencida. Ya me he peleado con todos, pero no me importa. Yo no encuentro nada, pero seguro que hay".
"¿Y que busca usted señora?"
"Bueno, lo de todo el mundo: leche, huevos, harina pan, sardinas, azúcar, papel toilette, aceite. El otro día me escondieron los pañales de los muchachos y el queso paisa. Figúrese¡¡"

VII
Se ha detectado en Venezuela un trastorno psíquico, que además forma parte de la imaginería popular en los últimos dos años. Grupos de ciudadanos niegan la existencia de grandes cantidades de comida. Especialmente se detectó ceguera selectiva a latas de sardinas y de leche , huevos, pollo en diversos cortes, carne de primera y azúcar. Este síndrome domina la mente de esas personas, que todos los días inventan estas y otras historias, relacionadas con los alimentos y las repiten como locos en las colas de las camioneticas, en las peluquerías, en las oficinas, en las puertas de los supermercados y los abastos, en las colas de los mercales y los mercalitos, desde bien temprano en la mañana hasta la hora de dormir, obsesivamente. Hasta se llaman por teléfono para dar partes de donde no están esos bienes. Para colmo, la confusión llega a hacerles entrar en una dramática búsqueda infructuosa, siendo así que los tienen enfrente, asunto altamente preocupante, como bien lo atestiguan funcionarios de toda credibilidad como el jefe del Indecu ( el defensor de los consumidores., Samuel Ruh) y el ministro de Agricultura y Tierras. Elías Jaua. Se conoció que a última hora el gobierno bolivariano está gestionando la ayuda de psiquiatras cubanos a ver si se conforma con centenares de miles de ellos una especie de Misión Abasto Adentro, a ver si tratan estas pesadillas venezolanas cuyo origen se atribuye a una oscura campaña mediática. En borrar estas imágenes alimenticias, estos profesionales tienen muchísima experiencia.

sábado, mayo 05, 2007

Las ventajas prácticas de la intolerancia

Ante la inminencia del cierre de RCTV, se agudizan las contradicciones, como se diría en términos marxistas. Recrudecen las manifestaciones callejeras, se endurecen las posiciones de todos los analistas políticos.
El Presidente echa espuma por la boca al hablar del "canalito" que tiene que terminar de clausurar.
Hay gente que piensa que barrabasada mas, barrabasada menos, este gobierno se define por tener mucha lengua y pocas nueces. Pero hay que reconocer que las autoridades venezolanas lograrán mas de lo que pensábamos con su tratamiento del caso RCTV.
Esos mismos que no creen en el endurecimiento del régimen ni que el socialismo sea otra cosa que una adecada mas de la historia, esperan el final de la concesión a los dueños de la televisora como el de una de las telenovelas con mas audiencia o el de un campeonato mundial de fútbol y se implicarán, con todas las consecuencias que tiene para la sensibilidad y para una toma de partido tras la decisión final, dándose cuenta finalmente que viven en un país que se encamina en mi criterio, sin dudas a vivir una de las opciones políticas mas invasivas de la vida privada y de la libertad individual, el socialismo del siglo XXI.
Tras un final de película, estos espectadores de la vida pública, podrán confirmar si este gobierno es autoritario y/o , dictatorial y si conviene o no empezar a reflexionar sobre las implicaciones personales que tienen decisiones como la toma de un medio de comunicación privado por el partido de gobierno.
El star system habrá hecho entonces su trabajo. No podrán decir" no sé, no contesto" como ante los anuncios anteriores, como por ejemplo, el despido de los 20.000 trabajadores de PDVSA, que al fin y al cabo, no entraban todos los días en la sala de la casa, como sí lo hace " Yo quiero ser millonario" y además tenían un tufillo de superioridad para muchos incalable. El cese de la concesión será una marca para este gobierno tan definitiva como lo fue el cierre de otro canal 2, Frecuencia Latina de Baruv Ivcher, en Perú por el gobierno de Fujimori ( 1). O para el establishment norteamericano, al que le costó mucho quitarse la etiqueta de intolerante y fascista tras los juicios a artistas e intelectuales en la época del senador Joseph MacCarthy, sólo porque eran sospechosos de relacionarse con el partido Comunista.
En fin, en el mundo entero, ya son menos las simpatías hacia el comandante. Han vuelto las rememoranzas de su época de paracaidista, los cuentos de sus intolerancias y las groserías con que suele tratar a sus ex colaboradores, ex amigos o colegas en la presidencia. Y eso lo ha logrado en menos de tres meses RCTV.
El cierre operativo de la señal y la salida de sus estrellas y " anclas" por una decisión política, la posterior toma de la señal por otros personajes, representantes de sindicatos, cooperativas o ejecutivos, dispuestos a cargar delante de todos sus colegas y relacionados con la etiqueta de colaboracionistas con un gobierno autoritario en materia de libertad de información, traerá otra ventaja: la comparación inmediata de sus resultados por medio del sistema sanguinario y despiadado del rating, que le importa tanto a este gobierno. Si hay la más mínima caída de sintonía, habrá una turbulencia de sustituciones, al igual que ha pasado en el Minci a una velocidad mas baja pero igualmente implacable. A la hora de buscar la razón de las bajas audiencias de los programas afines al gobierno, se encuentra que mientras mas sumisos, torpes e insultantes, encuentran menos rating. Mientras mas complacientes y voluntariamente ciegos ante los estantes vacíos, los manifestantes pobres sin vivienda, los corruptos rojos rojitos, menos audiencia.
Es así como trabaja la espiral de la intolerancia, huracán del pensamiento que se ve alejado e improbable hasta que te atrapa a 300 kilómetros por hora y te ves vociferante e histérico, contradictorio contigo mismo y con las libertades que una vez propugnaste, atrapado en la telaraña de tus propias acciones.

Notas
1) Frecuencia Latina se llamó Frecuencia 2. En 1992 un atentado destruyó sus instalaciones, que se reconstruyeron convirtiéndolo en un moderno complejo de TV. Su dueño , Baruch Ivcher, fue sometido a un proceso por parte del gobierno de Alberto Fujimori, tras el cual fue despojado de su nacionalidad peruana y de la planta en 1997. La televisora pasó a ser propiedad de los hermanos Mendel y Samuel. A la caída del régimen, Ivcher recuperó la nacionalidad y el canal, tras una resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos acatada por el gobierno de su país.

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